París en 3 Días: Mi Itinerario de viaje

Llegada:


El inicio de nuestro viaje a la capital del amor fue un poco turbulento. Nuestro vuelo era un Ryanair Oporto-Paris (BVA). El bus que hacía el servicio de shuttle desde el aeropuerto se llenó, dejándonos a un grupo de unas 15 personas al frío, esperando en una garita a que nos pusieran un bus especial fuera de hora. Para cuando nos dejó en Porte Maillot, enfrente del Hotel Concorde Lafayette, el metro ya había cerrado, así que compartimos taxi con otros pasajeros hasta nuestro hostel en la preciosa rue Mouffetard.

Llegamos muy tarde al hostel así que nos fuimos directamente a dormir. Os contaré cómo organizamos nuestro fin de semana a partir de ese momento.

Día 1: Barrio Latino, Notre Dame y Torre Eiffel.


Como nos levantamos tarde, no tomamos el desayuno gratuito que ofrecía el hostel y decidimos tomarlo en una típica terraza parisina. ¡Bienvenidos a Francia! Dos cafés au lait por 14€!

Dedicamos las dos primeras horas a dar un paseo por nuestra zona, el Barrio Latino: la rue Mouffetard es encantadora y tiene mucha vida. Caminando llegamos a Notre Dame, después de encontrarnos con el Panteón, la universidad de la Sorbona, y los jardines de Luxemburgo.

Nuestra siguiente parada fue por supuesto, la catedral de  Notre Dame. Primero hicimos la larga cola para subir por las escaleras de caracol y poder ver de cerca las gárgolas y el horizonte parisino: desde allí las vistas sobre París son increíbles. Una vez bajamos, entramos a la catedral para verla por dentro (esta visita es gratuita).

Las Vistas desde Notre Dame con Torre Eiffel al fondo

Seguidamente visitamos la capilla de Saint Chapelle, que se encuentra a poca distancia de Notre Dame. Es una iglesia muy chiquitita pero con unas cristaleras muy vistosas.



Entre unas cosas y otras ya era por la tarde, así que aprovechando que todavía había luz nos dirijimos en metro hacia la icónica Tour Eiffel. Tras otra larga cola conseguimos entar a tiempo de ver el atardecer desde la torre. Las vistas desde allí de noche son también espectaculares.

Yo en la Torre Eiffel


Para cuando bajamos ya era de noche y de repente, llovía. Aún así nos quedamos por los Campos de Marte para sacar fotos de la torre iluminada. De paso, apreciamos la Escuela Militar y el Palacio de los Invalidos y aprovechamos para comprar una botella de riquísimo vino francés para volver a nuestro hostel otra vez en metro.

Una vez en la rue Mouffetard, pedimos unas pizzas take away en un restaurante italiano y nos las llevamos al comedor del hostel, y con el vino, dimos por finalizada nuestra primera jornada parisina.

Día 2: La lluvia, el Louvre, Campos Elíseos, Montmartre y Pigalle.


Como estábamos cansados y además llovía a mares, nos volvimos a levantar tarde. Diluviando, nos dirigimos al museo del Louvre. De no haber llovido habríamos entrado, pero mis botas se habían empapado y no me sentí capaz de aguantar esa cola tan larga. Sacamos unas bonitas fotos de las cúpulas, le compramos un paraguas a un vendedor ambulante y nos pusimos a pasear bajo la lluvia.

Cúpulas del Museo del Louvre en Paris

Desde el Louvre en línea recta, nos encontramos con los jardines del Carrusel, los jardines de Tullerias, el Obelisco y finalmente, los Campos Elíseos que desembocan en el fastuoso Arco del Triunfo. Los jardines son realmente bonitos, y si no hubiera llovido los hubiéramos disfrutado más. Mientras comíamos en los Campos Elíseos decidimos tomar el metro y cambiar de dirección.

Y qué bien hicimos. Nos dirijimos al maravilloso barrio de Montmartre, donde de repente salió el sol y para celebrarlo me pedí una crêpe de nutella. Sin tener ni idea nos encontramos con la fiesta de la vendimia: un desfile con música y disfraces de uvas y parras, y puestos con vino y comida alrededor de Sacre Coeur. Primero entramos en la iglesia (me pareció preciosa, con unas monjitas como de cuento cantando), donde la entrada es gratuita y donde por cierto, te hacen guardar la cámara. Pasamos lo que quedaba de tarde bebiendo rico vino francés y disfrutando de las vistas desde Montmartre.

Fiesta de la Vendimia en Sacre Coeur

Una vez se hizo de noche nos dirigimos hacia Pigalle, que está muy cerquita y es muy vistoso gracias a las luces de Moulin Rouge y compañía.

Moulin Rouge by Night

Cuando volvimos a la calle del hostel repetimos la operación del día anterior. Compramos vino en una tienda, encargamos unas crepes take away... y a descansar para afrontar nuestro último día en París.

Día 3: Mercado de las pulgas, Montmartre y el cansancio acumulado.


No os lo creeréis pero... este día tampoco nos levantamos a tiempo para el desayuno. Menos mal que en nuestro hostel dejaban lo que había sobrado del desayuno en recepción, en una cestita y unos termos, así que después de un rápido mini desayuno nos dirijimos a nuestra siguiente parada: el Marché aux Puces (el mercado de las pulgas de París). Comimos allí y después decidimos ir dando un paseo nuevamente a Montmartre. Hicimos el itinerario que aparece en Lonely Planet, que pasa por el Café de Deux Moulins, el que aparece en la película de Ameliè.

Cafe des Deux Moulins en Montmartre de la película Ameliè

En las escaleras de Sacre Coeur había una actuación de un artista callejero, así que allí nos quedamos un buen rato bien a gusto. No es que el hombre cantase maravillosamente, pero en ese entorno se estaba genial. Además dejaba su guitarra y micro a algún voluntario y salió un chico que sí que lo hizo genial.



Después bajamos callejeando durante un largo rato hasta la rue Lafayette, pero siendo domingo, evidentemente las Galerías Lafayette estaban cerradas. Queríamos ir al cementerio de Père-Lachaise pero estábamos ya muy cansados de caminar bajo la lluvia, así que decidimos seguir paseando tranquilamente hasta el hostel a descansar antes de volver a salir para cenar.

Pensándolo bien, la opción más guay hubiera sido pasar el día en Eurodisney. ¡Queda pendiente para el próximo viaje!

Vuelta a casa:


El último día por fin nos levantamos a tiempo para desayunar en el hostel, ya que nuestro vuelo salía algo temprano.

El bus al aeropuerto de Beauvais se coge en la parada Porte Maillot y está muy mal organizado. Los buses tardan, no se respetan las colas... Así que hay que andar rápido, no tener piedad y también suerte. Os aconsejo ir con la máxima antelación posible.

Aunque nos quedaron muchas cosas por ver y hacer, París es una ciudad que me enamoró y que sé a ciencia cierta que volveré a visitar. Un fin de semana es muy poco tiempo para una ciudad tan grande y con tanta oferta cultural, pero al mismo tiempo es perfecto como escapada urbana.


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Diana M.

2 comentarios:

  1. ¡Qué envidia me das!
    www.tumodameincomoda.com

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    Respuestas
    1. Tú también puedes hacerlo! Es París los cost ;)

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