Itinerario para 21 días en Filipinas: experiencia y consejos




Seré sincera: no teníamos ni idea de qué ver y hacer en Filipinas durante 21 días.

Durante años he admirado fotos de sus paraísos, estaba en lo más alto de mi bucketlist y sabía que en algún momento conseguiría viajar a sus playas de postal. Sin embargo, desconocía sus problemas de infraestructura y sus tediosas distancias. Y qué decir del itinerario: con tantas islas, se hace extremadamente difícil escoger qué visitar.

Itinerario para 21 días en Filipinas

El viaje


A pesar de que siempre viajo por libre, este viaje a Filipinas ha sido el menos preparado de la historia. Al menos, de la mía.

Compramos los billetes para la ruta Madrid-París-Shanghai-Manila con sólo un par de semanas de antelación y momentos antes del primer vuelo decidimos reservar un vuelo más desde Manila a Cebú, guiándonos por la previsión meteorológica.

Una foto publicada por Di 💕✈️🌏 (@dianamiaus) el


Y es que viajar en agosto a Filipinas requiere elegir cautelosamente qué lugares visitar. Nuestra ruta no ha sido la mejor, pero por eso compartiré con vosotros mi experiencia, consejos y qué cosas habríamos cambiado, para que cuando diseñéis vuestro itinerario podáis comparar y tomar las decisiones pertinentes.

Las fotos que aparecen en este post pertenecen a nuestras cuentas de instagram y fueron publicadas durante el viaje.




Primera etapa: Llegada a Filipinas y a BANTAYAN





Día 1: De Manila a Bantayan


Nuestro vuelo llegó a Manila con algo de retraso pero con la suficiente antelación como para cambiar nuestro dinero en efectivo en la terminal y comprar una tarjeta SIM para nuestra estancia antes de embarcar en el siguiente vuelo. Una vez con la moneda filipina en nuestro bolsillo y nuestro nuevo número de teléfono nos cambiamos de terminal para volar rumbo a Cebú City.

Mientras esperábamos para facturar decidimos qué isla visitaríamos primero. La opción más fácil sería quedarse en Cebú City para descansar del largo viaje, pero preferimos continuar viajando para así amanecer ya al día siguiente en alguna isla de ensueño.

Consideramos dos opciones. En primer lugar pensamos en Bohol ya que no se tarda demasiado en llegar en barco desde Cebú City (aunque para eso habría sido preferible haber volado directamente a Tagbilaran). De Bohol nos atraían las Chocolate Hills y el buceo en Balicasag, pero habíamos leído que Alona Beach, el lugar más típico para hospedarse en la isla, no solía gustar demasiado. Finalmente decidimos que visitaríamos en primer lugar la bonita isla de Bantayan, que prometía ser el lugar perfecto para tomar el sol y descansar: justo lo que necesitábamos para recuperarnos del jet lag trasás de más de un día viajando.

Una vez llegamos al aeropuerto de Cebú, tomamos un taxi hasta la estación norte de autobuses y por primera vez tuvimos contacto con el congestionado tráfico de Filipinas. Para llegar a Bantayan, tomamos un bus a Hagnaya y tras unas 4 horas en la carretera, pudimos coger el ferry a Bantayan. Fuimos directamente a un hotel en Sugar Beach recomendado por la Lonely Planet, regateamos un poco (muy poco, ya que estábamos muy cansados) y pisamos por fin la arena de la playa ya coincidiendo con la puesta de sol.


  • CONSEJO: En Filipinas ésta fue la tónica general: por mucho que madrugásemos, perdíamos casi todo el día en cambiar de isla. Es algo que resulta bastante pesado y realmente recomiendo no abarcar demasiados lugares o pasarás demasiados días en la carretera.


Día 2: Bantayan y las playas de Santa Fe


Al día siguiente me despertaron los cantos de los gallos. Bajé las escaleras de nuestra habitación, directamente a la arena de Sugar Beach. Daba la sensación de estar solos en un lugar deshabitado, ya que aunque se veían algunos establecimientos todos daban la sensación de estar cerrados, y las únicas personas que se veían en la playa eran los locales: pescadores, niños, perros. Así es como se puede sentir la calma más absoluta.

Una foto publicada por Di 💕✈️🌏 (@dianamiaus) el


Este día nos dedicamos a descansar y visitamos Sugar Beach, Kota Beach, y la playa de la cueva Ogtong. Durante la puesta de sol, los filipinos nos sorprendieron haciendo una procesión por la arena de la playa, portando un santo y cantando tras él.

Día 3: Bantayan: Paradise Beach vs Virgin Island


Teníamos dudas en cuanto a visitar o no Virgin island. Pensábamos que en Palawan estaríamos haciendo island hopping todo el día (error!) así que en aquel momento no nos parecía una visita imprescindible.

Por otra parte, un extranjero residente en Bantayan nos recomendó no hacerlo. Según él, la visita es demasiado cara cuando por muy pocos pesos es posible visitar Paradise Beach, también conocida como "Mini Virgin Island". Es accesible tanto en moto como en triciclo y al tratarse de una playa privada, debe pagarse una pequeña entrada (50 pesos = 1€).

Cuando llegamos a Paradise Beach no había absolutamente NADIE. Después de un par de horas llegaron un par de personas más en barco, pero la sensación de estar en un lugar así y poder disfrutarlo para ti solo es indescriptible. Nos daba la risa al ver lo afortunados que éramos!


  • Qué habríamos cambiado de esta etapa: Bantayan simplemente nos encantó. Podríamos haber añadido la visita a Virgin Island de haber sabido a estas alturas que no tendríamos muchas más oportunidades de practicar el island hopping.


Segunda etapa: Nadando con las sardinas de Moalboal y en las cascadas de Kawasan.





Día 4: De Bantayan a MOALBOAL


En Bantayan estábamos encantados, pero las opciones que nos ofrecía la isla eran un tanto reducidas. Habiendo ya visitado sus playas decidimos que Filipinas tenía mucho más que ofrecer y que era momento de cambiar de isla.

Pensamos primero en visitar Malapascua: desde Bantayan no tardaríamos mucho en llegar y podría bucear con el tiburón zorro! Pero también queríamos visitar Apo island para poder nadar con tortugas, al sur de Cebú, por lo que teníamos que escoger.

Finalmente nos decantamos por esta segunda opción, así que este día madrugamos y nos pusimos en marcha. Tomamos un triciclo al puerto, un barco a Hagnaya, una van a Cebu, un taxi hasta la estación de v-hire en Cebu City (Seaside Mall), otra van a Moalboal, y finalmente un triciclo a Panagsama Beach.

Momentos después de conseguir habitación en Panagsama, ya se había hecho de noche.

Día 5: Entre sardinas y cascadas


Amanecimos con un día horroroso: nubes grises, lluvia torrencial y depresión. Me tiraba de los pelos: ¿por qué nos habíamos ido de Bantayan? ¿Por qué no habríamos ido a Malapascua, si era más fácil?

Mientras considerábamos la opción de pasar este día viajando nuevamente hacia las islas Visayas del sur, nos sentamos en las mecedoras de la terraza de nuestra habitación, justo encima del mar y finalmente nadamos con el increíble banco de sardinas.

El baño hizo que nos reconciliásemos con Moalboal, por lo que en lugar de marcharnos ese día decidimos que visitaríamos las cascadas de Kawasan esa misma tarde y que al día siguiente cambiaríamos de isla. Para ello sólo teníamos que tomar un triciclo y un bus.

Las cascadas de Kawasan son impresionantes. Es una cascada de varios niveles, siendo la primera que te encuentras la más caudalosa y la última la más tranquila. En ésta nos quedamos la mayor parte del tiempo.

Una foto publicada por Di 💕✈️🌏 (@dianamiaus) el


Para cuando volvimos a nuestra habitación de hotel nos dimos cuenta de que lo que había empezado como un mal día había acabado siendo prácticamente perfecto. Al día siguiente ya sí volveríamos a la carretera, rumbo al sur.


  • Qué habríamos cambiado de esta etapa: el transporte hasta y desde Moalboal fue muy cansado pero sigue siendo una buena escala entre el norte de la isla de Cebú y las islas más cercanas a la costa sur. Nosotros hubiéramos preferido cambiar la ruta e ir directamente desde Bantayan a Malapascua y desde allí visitar la preciosa isla de Kalanggaman. Se lo recomendé a una chica que fue justo después que nosotros y le encantó este itinerario!


Tercera etapa: Siquijor y la brujería en forma de mosquito.





Día 6: De Moalboal a SIQUIJOR.


Dudamos entre ir primero a Apo o a Siquijor. Nos decantamos por la segunda para así poder descansar más días en la misma isla, ya que estar constantemente viajando en Filipinas cansa y mucho. Además, ya habíamos reservado el vuelo desde Cebú City a Puerto Princesa, en la isla de Palawan, así que nuestros días en las Visayas tenían las horas contadas.

Para llegar a Siquijor desde Moalboal tuvimos que tomar un triciclo, un bus, otro triciclo, un barco, otro triciclo, un ferry y finalmente, un jeepney que nos dejó en la zona de San juan.

Aunque habíamos madrugado, cuando llegamos a Siquijor ya era de noche y soplaba un fuerte viento. No obstante, no nos costó nada encontrar ni alojamiento ni donde cenar, aun estando en penumbra.

Día 7: Siquijor y la playa del Coco Grove


El primer día nos lo tomamos con calma y no alquilamos moto. Tomamos un triciclo hasta la playa del Coco Gove y amablemente el conductor nos indicó cómo entrar en la playa sin pagar la entrada. Una vez en la playa, nos apropiamos de una de sus maravillosas tumbonas para descansar y dejar nuestras cosas mientras nos echábamos al agua con nuestras gafas de snorkel.

Durante nuestros días en Siquijor no cesó el viento y el mar estaba bastante revuelto, por lo que el snorkel también estaba bastante limitado. Aun así, en el agua estancada de la orilla de esta playa se pueden encontrar estrellas de mar, agujas, y un montón de pequeños pececillos.

Día 8: Las cascadas de Siquijor


Amanecí devorada por los mosquitos. Ya en Moalboal una de las picaduras me había dado reacción alérgica y había tenido que visitar la farmacia, así que seguí echando la crema que había comprado a mi nueva colección de picaduras.

Alquilamos una moto para explorar la isla. En primer lugar nos dirigimos al norte de la playa de Paliton. Cuando llegamos nos la encontramos hecha un auténtico desastre, y ésta fue la tónica general de las playas de Siquijor durante estos días: debido al fuerte viento y oleaje las playas estaban llenas de algas, palos, cocos y también basura.

Nos quedaba un as en la manga: este día lo dedicaríamos a visitar las cascadas de Siquijor. Nos dirigimos en primer lugar a la cascada de Lugnason, pero el cartel que indicaba el desvío desde la carretera principal mostraba una anotación que decía "No Water" con una carita triste dibujada al lado. Preguntamos en una tienda y nos dijeron que en esta época del año la cascada no tenía agua, pero que sí podíamos visitar la cascada de Cambugahay, la más bonita de la isla al constar de 3 niveles.

Así que nos dirigimos a las cascadas de Cambugahay. De camino queríamos visitar el Balete Tree, pero no lo encontramos ni a la ida ni a la vuelta.

Una foto publicada por Di 💕✈️🌏 (@dianamiaus) el


Al volver, paramos en la playa de Salamangka, que se encontraba en el mismo estado que la playa de Paliton: sucia y poco apacible.

Día 9: La playa de Salagdoong


Estuvimos a punto de irnos este día. Si no lo hacíamos ya, no nos daría tiempo a visitar Apo island y además, los mosquitos me acribillaban cada noche.

Sin embargo, este día amaneció soleado y con menos oleaje que otros días, y nos habían quedado playas por visitar en el lado este de la isla. Así que volvimos a coger la moto y nos echamos a la carretera.

Fuimos directamente a la playa de Salagdoong por estar más alejada. El acceso a esta playa es impresionante ya que transcurre por una carretera enmarcada por el precioso Salagdoong Forest. En el momento de pagar la entrada nos dijeron que ese día estaba prohibido saltar desde los trampolines debido al fuerte oleaje. Siquijor no paraba de darnos estos pequeños disgustos, pero aún así pudimos disfrutar igualmente de las aguas turquesas de esta playa.

A la vuelta no visitamos Kagusuan Beach porque nos pasamos el desvío. Tampoco encontramos, una vez más, la señalización para el Old Balete Tree así que nos dirigimos directamente a San Juan Poblacion para comprar una solución para mis molestas picaduras.


  • Qué habríamos cambiado de esta etapa: Siquijor nunca estuvo en nuestros planes iniciales y aunque es una isla genial, barata y fácil de recorrer en moto entre playas y cascadas, no pudimos disfrutarla a tope. El mar estaba demasiado revuelto y no pudimos disfrutar del snorkel como nos habría gustado. Lamentamos mucho no haber visitado Apo Island ya que nadar con tortugas era una de las cosas que más os atraía de volver al Sudeste Asiático.


Cuarta etapa: descanso en OSLOB


Día 10: De Siquijor a Oslob


Volví a amanecer con otra veintena de picaduras más, pero con la certeza de que esta vez la isla no conseguiría atraparme otra vez. Después de desayunar nos dirigimos al puerto en triciclo y tomamos un ferry a Dumaguete, otro triciclo allí y finalmente un barco a Cebú.

Allí tomamos un bus a Oslob. Nos parecía un punto intermedio en el que descansar antes de tomar nuestro vuelo a Palawan desde Cebú City. Aunque en Oslob se puede nadar con el tiburón ballena, es una actividad irresponsable por lo que no entraba en nuestros planes. Sí queríamos visitar unas cascadas cercanas y la isla privada de Sumilon, así que escogimos un hotel con piscina para descansar antes de volar a Palawan.

Cuando llegamos al hotel, nos comentaron que la cascada no tenía mucha agua en esa época del año y nos la desaconsejaron, y finalmente también descartamos la visita a Sumilon ya que lo vimos demasiado turístico. Básicamente nos dedicamos a descansar en la piscina antes de nuestra semana de island hopping en Palawan (error!).


  • CONSEJO: Si quieres nadar con el tiburón ballena en Filipinas, busca otra opción más responsable. Un buen lugar en el que es posible hacerlo es en Donsol y la mejor época para ello es de febrero a mayo.


Día 11: Oslob


Aunque nuestro hotel estaba justo en la playa, ésta era de piedras y al igual que en Siquijor, había bastante oleaje. Este día solamente fuimos al mercado y comimos con los locales a pie de carretera. La mayor parte del tiempo lo pasamos junto a la piscina del hotel.


  • Qué habríamos cambiado de esta etapa: en Oslob no hicimos absolutamente nada más que descansar en la piscina del hotel y planear la siguiente etapa del viaje, tomándonoslo como un break ya que pensábamos que no pararíamos en toda la semana que nos quedaba por delante. Finalmente no fue así por lo que habría sido muy buena idea subir a Osmena Peak en Dalaguete, el punto más alto de Filipinas. Es fácil de subir y no se tarda apenas en alcanzar la cima! Si nos hubiésemos saltado Siquijor, podríamos haber visitado rápidamente Panagsama Beach, Kawasan y Osmena Peak y ya desde allí haber volado a el Nido antes de que llegase el tifón. 


Quinta etapa: PALAWAN y la esperanza (nunca se pierde).



Día 12: De Cebú a Palawan.


Nos levantamos muy temprano ya que éste sería el día más duro del viaje en cuanto a traslados. Tomamos el bus a Cebú City, que cada vez se fue llenando de más y más gente. Los trayectos en bus por la costa de Cebú cansan, pero realmente son preciosos. Los filipinos hacen la vida al lado de la carretera y puedes aprender mucho de su lifestyle sólo parándote a observar un poquito. Cuando llegamos a la estación de buses de Cebú City, paramos a tomar algo en un centro comercial cercano en el que aprovechamos también para sacar dinero en un cajero.

Cuando quisimos tomar un taxi al aeropuerto, la mayoría de taxistas no nos querían llevar al ser hora punta, pero finalmente encontramos uno que sí accedió.




Cuando aterrizamos en Puerto Princesa nos costó mucho conseguir una van. Todos te dicen que tienen la van llena, que sale ahora mismo... La realidad es que siempre esperan a llenarla del todo, y aunque hay que entender que es su trabajo y forma de vida, puede llegar a ser muy crispante.

Llegamos a nuestra casita a pie de playa en Corong Corong a medianoche. La reservamos con airbnb ya que teníamos descuentos disponibles y nuestro anfitrión nos dejó la puerta abierta para que pudiésemos entrar directamente en cuanto llegásemos.




Día 13: Las Cabañas


Amaneció chispeando y vimos como salían algunos barcos en los tours a pesar de que el cielo no presagiaba nada bueno. Nosotros nos lo tomamos con calma: nos quedaba casi una semana completa por delante y podíamos esperar a un día más soleado para salir en los tours (error!).

Una foto publicada por Di 💕✈️🌏 (@dianamiaus) el


Decidimos ir andando hasta la playa de las Cabañas. Cuando llegamos a la playa, la cola del tifón desplegó toda su intensidad y nos refugiamos en uno de los establecimientos a pie de playa.

Volvimos a nuestra habitación en el único momento del día en el que amainó un poco la lluvia. Desde nuestra terraza observamos como regresaban los turistas que habían salido en el tour: literalmente calados hasta los huesos.

Día 14: el Nido y Corong Corong


Este día no salieron tours. Cada mañana la Guardia Costera decide en función del clima y del estado del mar si pueden salir los barcos o no, y este era uno de esos días en los que no se podría salir. Sin embargo, apenas llovía.

Decidimos ir andando hasta el Nido. Comimos allí y como la playa no nos gustó mucho, decidimos tomar un triciclo de vuelta a la playa de Corong Corong. Durante un par de horas salió el sol devolviéndonos la esperanza, así que aprovechamos para pasear por esta playa llegando casi a las Cabañas, hasta que volvieron la lluvia y el viento, devolviéndonos a la realidad.

Día 15: Las Cabañas y la peor decisión del viaje


Nos despertamos con una lluvia torrencial. Este día estaba planeado un tour y nos habían preguntado si queríamos unirnos, pero viendo la que caía decidimos no hacerlo. Los tours normalmente salen a las 9 de la mañana, y a las 11 el grupo seguía sin salir. Dábamos por hecho que hoy no saldrían así que nos metimos en la habitación.

Pasados unos minutos, salimos de la habitación y nos encontramos con una doble sorpresa: el tour había salido y el sol brillaba!

Una foto publicada por Di 💕✈️🌏 (@dianamiaus) el


Nos fuimos nuevamente a la playa de Las Cabañas ya que el primer día no la habíamos podido disfrutar. Una vez allí, primero nos ilusionamos pensando que el tiempo mejoraría. Sin embargo, horas más tarde volvieron las fuertes lluvias y nos dimos cuenta de que quizás habíamos desaprovechado nuestra única oportunidad.


  • CONSEJO: Si te pasa esto, puedes intentar contactar con algún pescador en la playa para que te lleve en su propio barco.


Día 16: Nacpan


Nuevamente amanecimos con lluvia intensa. No nos sorprendió cuando a media mañana nos comunicaron que hoy no saldrían los tours, así que decidimos visitar las playas gemelas de Nacpan. Consideramos la opción de ir en moto pero decidimos ir en triciclo para evitar que nos cayese un chaparrón encima de camino. Aunque sale bastante más caro, finalmente fue una buena decisión.


  • CONSEJO: Si vas en moto a Nacpan y los días son lluviosos, alquila una moto apropiada (tipo moto cross). En una scooter no podrás avanzar: por el camino nos encontramos con un chico al que se le había estropeado y a otro que tuvo que volverse a la carretera principal, arrastrando su scooter por el barrizal. El camino de tierra es bastante largo.


Día 17: Las Cabañas


Otro día más sin que saliesen los tours y en el que decidimos volver a la playa de las Cabañas por falta de opciones.

Día 18: Cantando bajo la lluvia


Nuestro último día conservábamos la esperanza. Esperamos a que nos comunicasen la decisión de la Coast Guard durante horas, hasta que finalmente nos dijeron que no, que hoy tampoco podría salir ningún barco.

Ya resignados, decidimos pasear por la playa de Corong Corong y rápidamente la cola del tifón comenzó a desplegar su fuerza una vez más. Nos metimos en un resort a tomar algo y acabamos en la cabaña de unos locales, cantando y tocando la guitarra.




  • Qué habríamos cambiado de esta etapa: lo reconozco, estábamos emperrados en visitar la península de Bacuit desde el Nido y eso no nos dejó avanzar, esperando sin éxito que mejorase el tiempo. Habría sido mejor haber visitado Port Barton una vez vistas las playas de Las Cabañas y Nacpan, ya que no hicimos mucho más que valiese la pena. Personalmente, si volviese a Filipinas en agosto no iría a Palawan y sí visitaría Siargao, donde el tiempo es en general mejor en esta época del año. Es una opción que también habíamos considerado, pero con solamente 21 días tienes que arriesgar y escoger.


Sexta etapa: Últimos momentos en Manila


Día 19: De Palawan a MANILA


Una van nos esperaba en la puerta de nuestra pensión. Ésta nos dejó en el aeropuerto donde nuestro vuelo tuvo un retraso de unas tres horas por razones meteorológicas: en Manila estaban en alerta naranja por el tifón y los aviones no podían aterrizar.

Cuando al fin llegamos al aeropuerto de Manila tomamos un Uber hasta nuestro hotel. Debido a la alerta naranja el tráfico era brutal! Tras dejar nuestras cosas y darnos una ducha rápida nos fuimos a cenar. Nos encontrábamos en pleno barrio rojo, por lo que el ambiente era algo extraño: clubs, niños descalzos pidiendo, sólo hombres por todas partes... sin embargo, no me sentí insegura.


  • CONSEJO: Haz como nosotros y vuela a Manila al menos con un día de antelación si tienes que tomar tu vuelo de vuelta a Europa. Los retrasos son muy comunes.
  • CONSEJO: Utiliza Uber en lugar del taxi en Manila, ya que los timos a turistas son comunes. Además es más barato y seguro. No olvides que tienes tu primer viaje con Uber gratis con el código de invitación 95v9p8hbue.

Día 20: Manila


Abandonamos con una pena terrible nuestra cómoda cama del hotel, sabiendo que pasaría mucho tiempo hasta que pudiésemos dormir nuevamente en horizontal. La siguiente noche dormiríamos solamente en el avión y nos esperaba un intenso día en Shanghai, así que nos lo tomamos con calma.

Dejamos las mochilas en la consigna del hotel hasta la noche y nos dirigimos a un centro comercial cercano para desayunar y echar la mañana. Finalmente nos echamos casi todo el día en el Century City Mall, disfrutando de los cafés y la wifi del Starbucks. Intentamos subir al edificio The Gramercy Residences, el más alto de Filipinas, pero lamentablemente la última planta se encontraba en obras.

Después de cenar y de recoger nuestras mochilas en el hotel nos dirigimos nuevamente en Uber al aeropuerto.




Séptima etapa: Escala en SHANGHAI

Día 21: Día en Shanghai





Aunque nuestro último día del itinerario no es en Filipinas, he querido añadirlo aquí para que lo tengáis en cuenta como opción perfecta para hacer más llevadero el vuelo (y porque si no, el itinerario no sería de 21 días!). Una escala larga en ciudades como Shanghai o Hong Kong pueden complementar el viaje y es una forma fantástica de ir adaptándose poco a poco al cambio horario.

Una foto publicada por Di 💕✈️🌏 (@dianamiaus) el


Espero que este itinerario detallado te pueda servir de ayuda a la hora de preparar tu viaje! Si tienes alguna duda o pregunta, déjame un comentario aquí debajo e intentaré solucionarla lo antes posible!

Para encontrar las mejores ofertas en hoteles en Filipinas:


   
   



Recuerda viajar con seguro! Si no lo tienes todavía, puedes contratarlo fácilmente con HeyMondo pulsando en el siguiente banner. Si lo haces disfrutarás de un 5% de descuento :)

Diana

12 comentarios:

  1. Hola Diana!
    Filipinas es uno de esos destinos que está siempre en nuestra lista de futuribles.Tu experiencia me reafirma en que es un país enorme y con tantas islas difícil de organizar.Además el tema del monzón, que vayas cuando vayas te pilla en alguna zona...Aún así, creo que hicistéis muy buen recorrido y se agradecen los consejos.Muy útil para planificar posibles rutas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es difícil elegir pero lo más duro es el tener que hacer trayectos inacabables en la carretera. Menos mal que su gente y sus paisajes lo compensa TODO :D

      Eliminar
  2. Seguí tu viaje por la rrss y me pareció que algunas de las playas eran una maravilla, pero viendo el viaje tengo la sensación de que casi se limita a saltar de playa en playa, y como bien comentas, con el tiempo que se invierte en traslados es casi mejor limitar el número de lugares a visitar. Siento mucho lo del dichoso tifón... que por otro lado te ha dado una razón para regresar a Filipinas.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes toda la razón! Filipinas es una colección de playas paradisiacas y de hecho la actividad más popular es el island hopping (saltar de playa en playa en playa como tú dices). También ofrece trekkings y cascadas alucinantes, por lo que es un viaje que te conecta con la naturaleza totalmente. No te quedes con la sensación de que es sólo playa y paisajes: lo mejor de Filipinas es sin duda, su gente. Un besote!

      Eliminar
  3. Nosotros te copiábamos ahora mismo el viajazo etapa por etapa. Qué maravilla de viaje. ��
    Y muy buena guía, por cierto. Leyendo artículos así, da gusto preparar un viaje similar.

    ¡Saludos! ��

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias! Lo he hecho de forma similar al artículo en el que contaba nuestro itinerario para 15 días en Indonesia, que también gustó mucho y creo que sirven de gran ayuda! Un saludo :D

      Eliminar
  4. Madre mía! Menuda envidia de viaje! Primero tendré que buscar 21 días seguidos de vacaciones y luego de pediré consejos, porque me ha encantado este recorrido.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Filipinas bien merece tomársela con tiempo y con calma!

      Eliminar
  5. Wooow! Que increíble viaje y que ganas me dieron de ir. Se ve que es todo un paraíso que algún día espero poder conocer. Tomo nota de tu post para irme haciendo a la idea. ¡Me encantó!

    ResponderEliminar
  6. sandra19:50

    Muchiiiisimasasss graciass.....nosotros somos 5 amigos.q.nos vamos aa Filipinas en julio y viene genial leer cosas asi para orientar ...alguna duda fijo q te voy a preguntarr jajajajaj....recomiendas llevar dolares o euros...tema import....

    ResponderEliminar
  7. Hola Sandra! Yo llevé tarjeta de crédito y algunos euros... no tendrás problema en cambiar dólares o euros, por eso no te preocupes! Pregúntame lo que quieras, aquí me tienes! Un beso y a disfrutar de Filipinas ❤️

    ResponderEliminar

Instagram